Se trata de una piel suave y lisa de alta calidad con una ligera capa protectora, agradablemente cálida al tacto y, sin embargo, robusta. Para una limpieza regular, basta con quitar el polvo de la superficie con un paño seco o un plumero. En caso de suciedad más intensa, se recomienda utilizar el spray orgánico Care & Protect. No lo aplique demasiado húmedo para evitar marcas y pruebe siempre primero en una zona oculta, especialmente con pieles claras. Para manchas difíciles, lo mejor es ponerse en contacto con una empresa especializada (por ejemplo, lederzentrum.de).
Para el cuidado, recomendamos Recovery Cream, una crema de anilina que mantiene el cuero flexible y lo protege de las manchas. El cuero más viejo o estresado por el sol también puede tratarse con Power Care Leather Preserve Wax. Esta cera hidratante protege contra la sequedad y la decoloración. Dependiendo del desgaste y la exposición a la luz, el cuero debe tratarse con moderación cada 3 a 12 meses.