Ir al contenido

Cesta

La cesta está vacía

Artículo: 12 Exposures - Episodio 6: Philipp Reinhard

12 Exposures - Episode 6: Philipp Reinhard

12 Exposures - Episodio 6: Philipp Reinhard

Philipp Reinhard es fotógrafo deportivo y de calle, y trabaja, entre otras cosas, como fotógrafo oficial de la selección alemana de fútbol (DFB), en los Juegos Olímpicos y para marcas internacionales. Junto con Oberwerth, ha desarrollado la correa Simple Strap. En esta entrevista nos cuenta cómo una afición que duraba ya décadas se convirtió en su profesión, por qué la fotografía analógica sigue apasionándole hoy en día y qué es lo que caracteriza a una buena correa para cámara.

1. Cuando echas la vista atrás a tu trayectoria fotográfica: ¿hubo algún momento concreto en el que te dieras cuenta de que la fotografía era para ti algo más que mera documentación? ¿O fue más bien un proceso continuo?

En mi caso, tuve mi primera cámara analógica a los 14 años, y la fotografía analógica me ha acompañado desde entonces, es decir, desde hace más de 20 años. Lo que empezó como algo que «llevaba por si acaso» se convirtió en algo que «siempre llevaba conmigo». Nunca habría imaginado que algún día podría ganarme la vida con la fotografía. Hasta aproximadamente un año o año y medio antes de dar el salto al mundo autónomo, para mí era solo un hobby; ni siquiera tenía una cámara digital. En realidad, siempre quise dedicarme al cine: la cámara y, quizá al final, también la dirección y la concepción. Incluso le tenía un poco de respeto a la fotografía, porque nunca la había aprendido de verdad. Hay tantas cosas que hay que saber hacer —el flash, el retoque fotográfico— de las que por entonces no tenía ni idea. Soy diseñador multimedia de formación; sabía cómo combinar imágenes y crear composiciones que resultaran atractivas a la vista y funcionaran en el diseño. Pero ante una gran producción me entraban los nervios. Así que, al final, fue un proceso gradual que fue cobrando cada vez más importancia… y, de repente, ya estaba ahí.

2. Te gusta la fotografía analógica. ¿Es compatible eso con el ámbito deportivo, donde hay tanto movimiento? ¿Cómo decides cuándo pulsar el disparador?

Para mí, la fotografía digital es, en realidad, siempre un medio de trabajo: fotografío en formato digital cuando es para un encargo, también porque las imágenes a menudo tienen que entregarse casi al instante. La fotografía analógica, en cambio, siempre ha sido la recompensa por lo que me he ganado con mi esfuerzo. Esa pequeña chispa que antes me impulsaba: llevo mis carretes a revelar, los recojo, estoy emocionado y no sé qué habrá en ellas. Y así sigue siendo hasta hoy. Por eso también hago fotos analógicas en los Juegos Olímpicos o en la DFB. Tengo la sensación de que las fotos analógicas transmiten algo especial cuando las miras. Y como nunca digo que las estoy haciendo, nadie me pregunta por ellas; así que nunca tengo presión adicional, sino que disfruto de todo el proceso. Por cierto, por esta misma razón surgió la correa Simple Strap. Siempre llevaba mi cámara habitual, la Leica Q3, colgada de una correa larga, y quería llevar además una cámara analógica. Pero con demasiadas cámaras resulta incómodo caminar si las correas no están bien coordinadas entre sí. Ahora las correas están lo suficientemente separadas como para que las cámaras no choquen entre sí. Así puedo colgarme la M6 al hombro, levantarla un momento, hacer una foto analógica, volver a dejarla en su sitio y seguir trabajando con la cámara digital sin interrupciones, siguiendo mi flujo de trabajo habitual.

3. Ya que hablamos del Simple Strap: ¿por qué has elegido la frase «I take photos»?

Porque así es. Simplemente hago fotos, ni más ni menos. Hay gente que siempre le da mucha importancia y dice que hace arte. No se lo voy a negar a nadie, al fin y al cabo el arte siempre está en el ojo del espectador; quizá yo también haga arte. Pero, al final, me gusta que la fotografía siga siendo sencilla. Por eso, una correa sencilla y con un acabado estupendo. Y «I take photos» era lo esencial, lo que se puede resumir en pocas palabras. Para eso, no necesito una cita recargada con un nivel meta. Cuando cojo la cámara, es muy sencillo: I take photos.

4. ¿Qué más te parecía importante, además de la sencillez? ¿Qué requisitos buscabas en la correa?

No quería diseñar una correa que simplemente se lanzara al mercado, que solo llevara mi nombre y el de Oberwerth, y ya está. El diseño de productos siempre me ha parecido tremendamente interesante; si no hubiera funcionado lo de la fotografía, quizá habría acabado dedicándome a algo en esa línea. En ese sentido, fue un proyecto que me ilusionó mucho. Nunca se trató de ganar dinero, sino de hacer realidad una idea. Para mí, la alta calidad y la experiencia eran mucho más importantes. Mi esperanza era encontrar en Oberwerth un socio que fabricara una correa con una calidad similar a la de una Leica: en la que se pudiera confiar, que aguantara en todas las situaciones y a la que se le permitiera envejecer. La correa no tiene por qué seguir pareciendo nueva al cabo de dos años; puede adquirir pátina. Que esta pieza aguantara eso era para mí el criterio principal. Al mismo tiempo, quería una correa sencilla que resolviera uno, dos o tres problemas más que una correa de cuero normal y corriente. Por ejemplo, siempre me resultaba molesto que la correa se deslizara del hombro cuando la llevaba al lado; nunca había nada realmente bueno para evitarlo. Por eso, la Simple Strap cuenta con esta imitación de Alcantara roja y rugosa, que resuelve precisamente ese problema. Y a veces los días son largos, y la correa te aprieta en la nuca; una Leica pesa bastante debido a los materiales que lleva, y con dos no se hace más ligera. El pequeño acolchado la hace notablemente más cómoda. Además, hemos pulido algunos detalles, como el anillo metálico que se acopla a la cámara: está diseñado para que no entre en contacto directo con el metal de la cámara y no la raye. Así pues, hemos intentado crear, con muy pocos cambios, una correa que resuelva algunos problemas más que una correa de cámara normal, que solo se define por su longitudy su material.

5. ¿Qué te ha inspirado o influido a la hora de diseñar?

Soy una persona a la que le encantan las cosas con un tacto agradable; probablemente por eso me gusta tanto Leica. Cuando toco algo que uso a menudo, quiero que me resulte agradable al tacto. Por eso era importante para mí el tipo de piel que utilizáramos: que tuviera un gramaje determinado y un veteado que se viera y se notara, y que transmitiera una sensación de auténtica calidad. El siguiente paso fue plantearnos hasta qué punto se podía reducir la correa —alrededor de los bordes, las costuras y todo lo que la rodea— para que, por supuesto, siguiera aguantando, pero con el menor número posible de puntos de rotura predeterminados.

6. ¿Dirías que un buen equipo no solo influye en tu comodidad, sino también en tu forma de hacer fotos?

Sí, de eso estoy muy seguro. Un ejemplo sencillo: si fuera carpintero, querría tener el mejor martillo que pudiera imaginar, o la mejor herramienta, si la voy a usar todos los días. En cuanto algo deja de ser solo un hobby y lo uso a diario, no quiero tener que lidiar con pequeñas molestias que me sacan de quicio cada vez: que la correa se enrede, que se suelte o que se me resbale del hombro. Quiero ilusionarme cada vez que la cojo. Así fue al principio con la Leica, y así sigue siendo hasta hoy. Incluso una M6 es simplemente algo especial cuando la cojo. Y lo mismo debería ocurrir con la correa: La miro, queda genial con ese toque de rojo por debajo, esos pequeños detalles en el diseño, el «I take photos»… Son cosas que me hacen pensar: qué bien que este proceso haya llegado a su fin. Cuando cojo la correa, me encanta hacer fotos con ella. No tengo que obligarme ni recordarme que debo llevarme la cámara: quiero tenerla conmigo, así que siempre la llevo.

7. Te dedicas mucho al deporte. ¿Por qué?

Siempre he dicho: si me lanzo al mundo del trabajo por cuenta propia, quiero hacer algo que me llene y por lo que sienta verdadera pasión. Estoy convencida de que las cosas salen mejor cuando uno se entrega de verdad a ellas. Por eso, antes rechazaba todas las bodas, todos los bautizos, todos los cumpleaños —es decir, todo aquello con lo que se podría haber ganado dinero—, incluso cuando aún no ganaba nada. Quería ser fiel a mí misma, sin parecer arrogante. Para mí era un hobby, y cuando en el último año y medio o dos años empezó a quedar claro que se estaba convirtiendo en una profesión, me dije: si me dedico a esto, quiero ganar dinero con cosas que me apasionan. Y el deporte me ha interesado toda mi vida. De pequeño, los domingos a las 14:00 me sentaba en el regazo de mi padre y veíamos la Fórmula 1 con Michael Schumacher. Más tarde jugué al fútbol, luego al baloncesto; a partir de los doce años iba todos los días al parque de skate y después me dediqué al surf. El ejercicio físico siempre ha sido importante para mí: las emociones que despierta el deporte, el bienestar, la coordinación motora, el hecho de formar parte de un grupo, saber afrontar las derrotas. Así que, si me mantengo fiel a mis valores, prácticamente solo me queda el ámbito deportivo como opción profesional. Y cuando uno practica mucho deporte, también piensa un poco como un deportista. Eso crea paralelismos y puntos de conexión: cuando estoy en el vestuario con los jugadores de baloncesto y hablamos de baloncesto, por supuesto que me ayuda el hecho de haber jugado siempre. En el mundo del ballet o en el ámbito de los animales, me costaría mucho más hablar con la gente de forma auténtica sobre sus temas.

8. ¿Qué deporte practicas ahora mismo?

Mi repertorio deportivo incluye un poco de todo lo que está disponible y en lo que nadie me da la lata. Ahora mismo estoy intentando volver a practicar el skate: volver a los orígenes y ver cómo evoluciona. Por lo demás, mucho fútbol, baloncesto y tenis. Esas son las actividades que más me atraen ahora mismo.

9. ¿Hay algún motivo o tema que te interese ahora mismo, pero que aún no te una a nadie? ¿O sigues fiel al deporte?

El deporte es, entre comillas, solo mi identidad profesional. En un principio, procedía, de forma bastante clásica, de la fotografía callejera: fotografiaba situaciones en la calle, de forma espontánea, según la ocasión, anticipándome a cierta situación. Creo que ese sigue siendo, hasta hoy, el ADN de mi fotografía deportiva: lleva consigo esa esencia de la fotografía callejera y no resulta tan pulida, no se parece tanto a la fotografía deportiva clásica. Detrás de todo ello hay un denominador común: personas, emociones e historias. ¿Qué hay detrás de una persona? Para mí, eso sigue siendo lo más importante hasta hoy, y es lo que me interesa también de los demás: la historia que hay detrás de cada persona. Cuando conozco a alguien para un reportaje, ya sea un ingeniero mecánico o un carrocero, mientras estoy con él me interesa muchísimo su historia, independientemente de si tiene algo que ver con el deporte. Si lo desglosamos aún más allá del deporte, al final siempre está la persona.

10. ¿Es así también como te preparas para una sesión fotográfica? ¿Qué importancia tiene la preparación y qué parte dejas al azar?

Mi fotografía siempre se nutre también del azar. Dejo espacio para ello a propósito, no planifico cada minuto a la perfección, para que surja algo durante la sesión. Cuando todo va bien, se produce una especie de magia: surge la conexión, la otra persona se abre y consigues cosas que ni siquiera habías planeado. En ese momento necesitas la libertad de seguir un poco más ese camino con la persona; esos son los momentos que, de otra forma, no conseguirías. Aun así, siempre me preparo de forma profesional y no me lanzo sin preparación para hacerlo todo «a mi aire». Al final, es una cuestión de fifty-fifty. Me nutro mucho de la improvisación, siempre ha sido mi mayor punto fuerte: improvisar, anticiparme, adaptarme a las situaciones y procesarlas en poco tiempo. Pero, por supuesto, tengo que saber dónde está la luz en ese momento y dónde hay un buen ángulo. Si a las doce del mediodía trabajo con Roger Federer para Mercedes en San Francisco, tengo que saber de antemano lo que va a pasar: los tiempos están tan ajustados que todo tiene que salir a la perfección y no puede haber ningún espacio en blanco. Y también sé que puedo cubrir bien un cierto espacio en blanco.

11. Si pudieras dar un consejo a los jóvenes fotógrafos interesados en el deporte y la actividad física: ¿qué es lo que se puede aprender fácilmente y qué es lo que quizá habría que desaprender si se viene de otro ámbito?

Para empezar, no hay que desaprender nada; como mucho, se puede intentar adaptar ciertas cosas. Y eso es precisamente lo bonito: como cada uno ve las cosas de forma diferente y percibe los detalles de otra manera, resulta aún más gratificante desarrollar un estilo propio. Para ello solo hay una cosa que ayuda: hacer, hacer, hacer y seguir fotografiando una y otra vez. Al fin y al cabo, es un poco como el deporte, como un entrenamiento. Si durante dos años fotografío poco, en una situación de estrés no estoy tan en forma como si lo hiciera constantemente. Aun así, no hay que compararse demasiado con los demás ni dar demasiada importancia a los «me gusta» y los comentarios. Ese sería mi consejo. Creo que el buen trabajo siempre acaba imponiéndose y llamando la atención; puede que no sea con la primera ni con la segunda foto, pero si uno persevera y se esfuerza un poco, puede surgir algo.

12. Para terminar: supongamos que muestras diez imágenes que realmente representan tu estilo; ¿qué tienen todas ellas en común?

Creo que todas cuentan una historia y todas transmiten una emoción. Y todas tienen distintos niveles: rara vez hay una imagen que sea completamente plana. Siempre intento trabajar con diferentes capas y dotar a la imagen de profundidad, de una cierta tridimensionalidad. Probablemente esas sean las tres cosas: siempre hay una historia en ella, siempre se trata de una emoción y se pueden encontrar diferentes capas en la imagen.

Seguir leyendo

12 Exposures - Episode 5: Dave Herring

12 Exposiciones Episodio 5: Dave Herring

Dave Herring - Fotógrafo, cineasta, autor y director creativo del Área de la Bahía, California.  Con una profunda pasión por la agreste belleza del Oeste americano, Dave crea impactantes hi...

Leer más