El cuero de silla de montar es sinónimo de artesanía tradicional, durabilidad excepcional y elegancia atemporal. Desarrollado originalmente para su uso en deportes ecuestres, este lujoso material se fabrica a partir de pieles de toro centroeuropeas seleccionadas. Su densa estructura de fibras confiere al cuero una robustez particular, estabilidad dimensional y un tacto notablemente granulado.
El proceso de curtido con certificación LWG Gold es sinónimo de los más altos estándares medioambientales y de calidad. A continuación, la piel se acaba con un fino acabado de cera que acentúa su estructura natural, intensifica su color y profundidad y confiere a la superficie un brillo sutil y cálido. Al mismo tiempo, proporciona un alto nivel de protección contra el desgaste diario y la humedad. A pesar de su resistencia, la piel de silla de montar es agradablemente suave y flexible. Con el tiempo, adquiere una pátina profunda y elegante que hace que cada bolso sea único.
Una piel para generaciones: duradera, de carácter fuerte y lujosa en su forma más original.